Ir al contenido principal

¿Qué pasa después de una sesión de fisioterapia para cólicos de lactante? Reacciones normales y qué esperar

¿Tu bebé va a recibir fisioterapia para cólicos de lactante o masajes para gases y tienes dudas? Descubre qué reacciones son normales tras la sesión y qué esperar.

Cuando los padres dais el paso de contratar una sesión de fisioterapia para cólicos de lactante, es completamente normal que os surjan dudas de última hora sobre el tratamiento: ¿Le va a doler? ¿Se quedará muy cansado? ¿Es normal que llore después? Muchos padres llegan a mi consulta tras haber probado soluciones de farmacia y preguntarse si es mejor usar colikind o reuteri. Sin embargo, cuando las gotas no son suficientes porque existe una tensión mecánica en su tripita, la terapia manual se convierte en la herramienta clave. Al ser un tratamiento tan específico, el cuerpo del recién nacido experimenta cambios inmediatos. Como especialista que trabaja a domicilio en Madrid, me gusta que las familias estéis tranquilas y sepáis qué es lo que pasa en las horas posteriores a mi visita.

Estas son las reacciones más comunes y absolutamente normales que puedes observar en tu bebé después de la sesión:

1. Un descanso profundo (El efecto más deseado)
Bebé relajado durmiendo plácidamente después de una sesión de fisioterapia para cólicos de lactante.

Es la reacción más habitual. Al liberar las tensiones y la rigidez de su tripita con técnicas manuales suaves, el bebé experimenta un alivio profundo. El sistema nervioso se relaja y es muy común que se quede dormido casi de inmediato o que haga siestas mucho más largas y tranquilas de lo habitual. ¡Aprovechad ese momento para descansar vosotros también!

2. Cambios en el tránsito digestivo

El objetivo principal de la sesión es poner en marcha el motor digestivo del pequeño. Por eso, en las horas siguientes es muy frecuente que aumente la expulsión de gases y que haga más deposiciones (o que cambien un poco de consistencia). Esto es una señal fantástica de que el tratamiento está funcionando y el intestino se está liberando. Muchos padres buscan masajes para bebés con cólicos con este fin, pero la fisioterapia estructural va un paso más allá en la liberación del tejido.

3. Mayor demanda de tomas (Hambre)

Al mover y relajar la zona abdominal, es normal que el recién nacido se despierte con ganas de comer. Tanto si toma lactancia materna como fórmula, no te extrañes si pide su toma antes de tiempo. Su cuerpo ha trabajado y necesita reponer energía.

4. Un pico puntual de irritabilidad (El efecto rebote)

Aunque no le ocurre a todos, algunos bebés pueden estar un poco más molestos o demandantes de brazos durante las primeras 24 horas. No te asustes. El cuerpo del bebé se está adaptando a la liberación de las tensiones y se encuentra en un proceso de recolocación. Es como el cansancio o las "agujetas" que sentimos los adultos después de ir al fisioterapeuta. Mucho piel con piel y mimos serán tus mejores aliados en este rato.

Mi consejo como fisio de bebé: Cada recién nacido es un mundo y procesa el tratamiento a su propio ritmo. Al realizar la sesión en la tranquilidad de vuestro domicilio en Madrid, minimizamos al máximo el estrés del post-tratamiento, permitiendo que el bebé pase directamente de la camilla a vuestros brazos o a su cuna sin ruidos ni frío exterior.

Si notas que tu bebé está incómodo y quieres que analice su caso para ayudarle a recuperar el bienestar, recuerda que me desplazo a tu hogar para tratarle con toda mi dedicación.