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¿Cómo saber si mi bebé tiene cólicos? 5 señales clave para identificarlos

Muchos padres llegan a mi consulta con la misma duda: "¿Es normal que llore tanto o son cólicos?". La incertidumbre genera mucha ansiedad, por eso es fundamental aprender a diferenciar un llanto por hambre o sueño de un verdadero cólico del lactante.

Aunque cada bebé es un mundo, existen señales claras que nos indican que su sistema digestivo está sufriendo debido a su inmadurez natural.

Las 5 señales de alerta

Para saber si tu bebé está pasando por este proceso, observa si cumple la famosa "regla del tres" o presenta estos síntomas:

Bebé encogiendo las piernas y llorando por síntomas de cólicos del lactante

  1. El llanto inconsolable: Suele ser repentino, más intenso por la tarde o noche, y puede durar desde unos minutos hasta varias horas.

  2. Postura de defensa: El bebé encoge las piernas sobre el abdomen con fuerza, cierra los puños y su cara se pone roja por el esfuerzo y el dolor.

  3. Abdomen tenso: Al tocarle la tripita, notarás que su abdomen está hinchado y duro (como un tambor).

  4. Resistencia al consuelo: A diferencia de otros llantos, el del cólico no suele calmarse fácilmente con los cuidados habituales (brazos, mimos o comida).

  5. Frecuencia: Se repite más de tres horas al día, al menos tres días por semana.

¿Por qué le ocurre esto a mi hijo?

Es importante entender que no es una enfermedad. Durante el embarazo, tu bebé se alimentaba por el cordón umbilical; al nacer, su intestino tiene que empezar a trabajar 24 horas al día sin estar totalmente maduro.

Esa inmadurez digestiva puede provocar gases, dificultad para evacuar o pequeños espasmos en el abdomen que resultan muy dolorosos para el pequeño.

¿Qué podemos hacer para aliviarle?

La buena noticia es que el aparato digestivo responde de maravilla a la terapia manual especializada. A través del Método Rubio, trabajamos para:

  • Elastificar las zonas del intestino que presentan tensión.

  • Armonizar todo el sistema abdominal para que el tránsito sea más fluido.

  • Mejorar el descanso: Un bebé sin dolor es un bebé que duerme mejor y se alimenta de forma más eficaz.

Como fisioterapeuta pediátrica, mi trabajo consiste en realizar este proceso en dos sesiones clave: una para trabajar la zona superficial y otra para la zona profunda, logrando que esa tensión desaparezca y el bebé recupere su bienestar.

¿Identificas estos síntomas en tu bebé? No esperes a que el problema se agrave. Si estás en Madrid, puedo ir a vuestro domicilio para valorar a tu pequeño y empezar a trabajar hoy mismo en su alivio.

tel:+34618650995